




La Autoridad Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre está poniendo a prueba un nuevo diseño de cinturones de seguridad. Según los resultados, se ha determinado que podrían evitar accidentes hasta en un 45% (cuando se usan correctamente).
El uso correcto se ilustra aquí abajo ...
Por favor pase este mensaje a familiares y a buenos amigos. ESTO PODRIA SALVAR VIDAS!
Cuando era pequeño quería ser bailarín y sus padres
no lo dejaron porque eso era para putos;
luego quiso ser "estilista-peluquero" y tampoco lo dejaron porque eso era para putos;
luego quiso ser diseñador de modas tampoco lo dejaron porque eso era para putos.
Ahora que creció...
¡¡¡¡es puto y no sabe hacerni……….. madre!!!!
¿Se imaginan qué pasaría se tratáramos a nuestra Biblia de la misma forma en que tratamos a nuestro celular?
¿Y si siempre cargáramos nuestra Biblia en la cartera, en el maletín, en el cinturón o en el bolsillo del traje?
¿Y le diéramos una ojeada varias veces al día?
¿Y nos volviéramos para buscarla cuando nos la olvidamos en casa o en la oficina?
¿Y si la usáramos para enviar mensajes a nuestros amigos?
¿Y si la tratásemos como si no pudiéramos vivir sin ella?
¿Y si la diéramos de regalo a los chicos, para su seguridad, y para estar comunicados con ellos?
¿Y si la lleváramos cuando viajamos, en caso de necesitarla como auxilio y ayuda ?
Al contrario del celular, la Biblia no se queda sin señal jamás:
Nos podemos conectar con ella en cualquier lugar.
No precisamos preocuparnos por la falta de crédito, porque Jesús ya pagó la cuenta y los créditos no tienen fin.
Y lo mejor de todo: no se corta la comunicación, y la carga de batería es para toda la vida.
Busca al SOBERANO PADRE CELESTIAL mientras puede ser hallado, llámenlo porque está cerca. (Is 55:6)*
TELÉFONOS DE EMERGENCIA:
Cuando estés triste, marca Juan 14.*
Cuando las personas hablen de ti, marca Salmo 27.*
Cuando estés nervioso, marca Salmo 51.*
Cuando estés preocupado, marca Mateo 6:19,34.*
Cuando estás en peligro, marca Salmo 91.
Cuando Dios parece estar lejos, marca Salmo 63.*
Cuando tu fé precisa ser fortalecida, marca Hebreos 11.*
Cuando estés solitario y con miedo, marca Salmo 23.*
Cuando estés duro y crítico, marca 1 Corintios: 13.*
Para saber el secreto de la felicidad, marca Colonenses 3:12-17.*
Cuando te sientas triste y solo, marca Romanos 8:31-39.*
Cuando desees paz y descanso, marca Mateo 11:25-30.*
Cuando el mundo parece más grande que Dios, marca Salmo 90.*
Si con sólo pensar en lo que tiene que hacer usted se estresa y, pese a ello, se pone a jugar en Internet o a perder el tiempo, con seguridad pertenece a esta categoría.
Revisar los mail, tomarse un café o fumarse un cigarro son algunos de los rituales indispensables para trabajar con inspiración y creatividad. Al menos así lo sienten quienes, producto de estos hábitos, dejan para última hora lo que tienen que hacer. Son los llamados postergadores habituales, especialistas en dejar para más tarde desde tareas relevantes hasta incluso algo tan simple como devolver una llamada telefónica. Si con sólo pensar en lo que tiene que hacer usted se estresa y, pese a ello, se pone a jugar en Internet o a perder el tiempo, con seguridad pertenece a esta categoría.
¿Por qué algunas personas caen con tanta frecuencia en estas actitudes, mientras otras rara vez pierden un segundo de su tiempo? Durante los últimos años, el hábito de postergar está atrayendo a los investigadores de la Ciencia del Comportamiento, tratando de encontrar una respuesta. Porque, de la mano de la globalización, el tema ha ido cobrando relevancia, incluso para los mercados, que atribuyen a esta conducta pérdidas económicas importantes.
El economista Piers Steel, de la Universidad de Calgary(Canadá), realizó una revisión de varios estudios sobre el tema y llegó a una cifra que se repetía de forma preocupante en varios países: entre el 15% y el 20% de los adultos en Estados Unidos, Canadá y Europa son postergadores habituales. Lo que, por lo menos en Estados Unidos, representa un aumento importante, porque hace tres décadas sólo el 5% de los americanos caía en esta clasificación.
Y lo peor es que Steel comprueba que a menor edad este comportamiento puede ser una plaga. Durante los primeros años de la universidad, relata su estudio, sobre el 80% de los alumnos tiende a postergar sus obligaciones.
DE DA VINCI A CAPOTE
Hasta el momento, las explicaciones psicológicas para este tipo de comportamiento son variadas: personas impulsivas, que se distraen con cualquier estímulo o bien, ansiosas, que prefieren retrasar el inicio de un trabajo que puede resultarles desagradable. Incluso, podría tratarse de problemas de autoestima.
El sicólogo Timothy Pychyl, director del Grupo de Investigación en Postergación de la Universidad de Carleton (Ottawa, Canadá), describe a un grupo muy particular de postergadores. Aquellos que hacen su tarea en el último momento buscando una excusa para explicar un posible resultado pobre. "Así pueden decirse a sí mismos: 'lo hubiera hecho mejor si hubiese empezado antes'. Se trata de un mecanismo de defensa inconsciente para quien puede tener una autoestima débil y se enfrenta a un desafío que le causa inseguridad", dice el especialista.
Pero el hábito de postergar no implica ni falta de capacidad ni una menor inteligencia. En eso están de acuerdo todas las investigaciones.
El médico Eunju Lee, de Halla University en Corea del Sur, plantea una tesis bastante más rebuscada. Después de varios análisis y una encuesta que incluyó a 262 estudiantes, llegó a la conclusión que detrás de cada postergador crónico subsiste una profunda dificultad para involucrarse de lleno en una tarea hasta terminarla. Porque se trata de personas caóticas, que fácilmente se distraen por su propensión a divagar y fantasear. Varias otras investigaciones aseguran, por ejemplo, que Leonardo Da Vinci fue uno de estos postergadores crónicos. Su fortaleza radicaba precisamente en su enorme capacidad de generar una idea tras otra en su mente, pero eso también le impedía trabajar en el proyecto que tenía en mano hasta finalizarlo. De hecho, el número de obras inconclusas que dejó supera por mucho a las que logró concretar.
Hay otros ejemplos de esta condición también en la literatura, dicen los investigadores, como los escritores Truman Capote y Ralph Ellison. El primero impactó al mundo con su novela A sangre fría, en 1965, pero fue incapaz de escribir algo más; mientras que Ellison estuvo 40 años trabajando en una segunda novela después de El hombre invisible y la dejó incompleta al morir, en 1994. Mucho se habló del bloqueo que sufrieron estos escritores, pero según los científicos, su conducta calza perfectamente con los postergadores crónicos.
EXISTEN 4 TIPOS DE POSTERGADORES
Evitadores: intentan retrasar lo más posible el tener que hacer alguna tarea que les desagrada.
Indecisos: se les pasa el tiempo pensando distintas alternativas para hacer un trabajo.
Adrenalínicos: su estilo de trabajo es bajo presión, con la adrenalina de sentir encima el plazo fatal.
Baja autoestima: dejan todo para el final para tener una excusa si el resultado es pobre. Así protegen su frágil autoestima.
LOS COSTOS DE POSTERGAR
La afición por dejar todo para mañana tiene costos altísimos: financiero, profesional, de salud e, incluso, de daño en las relaciones personales. "La postergación va dañando el bienestar de las personas en forma amplia".
En 2009, un 40% de los norteamericanos que declararon impuestos cometieron errores al completar los documentos por dejar el trámite para último momento, lo que se tradujo en un sobrepago de US$473 millones.
En 2008, la sicóloga de la U. de Windsor en Canadá, Fuschia Sirois, realizó un estudio con 254 adultos y concluyó que los postergadores tienen mayores niveles de estrés y problemas de salud.
Federico vivía, en un departamento con su amiga Karla.
Ante los ojos de la familia de Federico, Karla y él solo compartían el departamento...nadie podía comprobar otra cosa.
Un día, Federico invita a su madre a cenar una noche a su departamento de soltero. Durante la cena la madre no pudo quitar su atención en lo hermosa que era Karla,la compañera de apartamento de su hijo. Durante mucho tiempo ella había tenido sospechas de que su hijo tenia relación con Karla y al verla, la sospecha no pudo sino acrecentarse.
En el transcurso de la velada, mientras veía el modo en que los dos se comportaban, se preguntó si estarían acostándose. Leyendo a su madre el pensamiento Federico le dijo:
— Mamá, sé lo que estas pensando, pero te aseguro que Karla y yo solo somos compañeros de apartamento.
Aproximadamente una semana después, Karla le comento a Federico que desde el día en que su madre vino a cenar, no encontraba el cucharón grande de plata para servir las salsas. Federico contestó que, conociendo a su madre, dudaba que ella se lo hubiese llevado pero que le escribiría una nota y que la dejaria en un lugar visible en la casa de su madre...En la puerta del refrigerador.Así que se sentó y escribió:
"Querida Mamá, no estoy diciendo que tu tomaste el cucharón de plata de servir salsas pero tampoco estoy diciendo que no lo hicieras, pero el hecho es que este ha desaparecido desde que tu viniste a cenar a mi departamento.
Con todo cariño: Federico. "
Unos días mas tarde, sobre su escritorio Federico encontró una nota de su madre que decía:
"Querido hijo, no estoy diciendo que te acuestes con Karla o que no te acuestes con ella, pero el hecho es que si Karla se acostara en su propia cama, ya habría encontrado el cucharón de plata para servir salsas, que yo puse bajo sus sábanas.
Con todo cariño:
Tu Mamá. "
MORALEJA:
A TU MAMÁ NO LA HACES PENDEJA
Reconocer a la mujer es algo más que una fecha en el calendario.
Es algo más que exigir la equidad y justicia que, por derecho propio, se han ganado…
Es, por antonomasia, la certeza de que aquí y ahora, por siempre y mientras el mundo gire, la belleza más grande que se ha posado sobre la faz de la Tierra.
Es el cariño, la palabra, la educación, la ternura hecha sonrisa y la fiereza para defender a los suyos.
Es la fortaleza y la convicción; la alegría y el aliento; es por quien se da, puede dar todo y a la vez, resultar insuficiente.
Es la caricia y el camino. Es un mundo a través de su mirada y el cielo con una voz que derrocha amor sin medida…
Hoy, 8 de marzo, no es un día como cualquier otro; tampoco resulta especial porque algunos creyeron que un día bastaba para recordarlas.
Es especial porque tú estás aquí brindando lo mejor de ti y, afuera, tienes una carga aún más pesada.
Eres líder y eres guía. Eres madre y, por qué no, padre.
Eres el principio de lo que tus hijos seguirán y perpetuarán.
Eres inspiración y, por entre todas las cosas, la única creación sobre la faz de la Tierra que sabe que un día resulta insuficiente, porque el homenaje ella misma lo hace a diario, con cada paso, con cada abrazo y cada sonrisa que ilumina nuestra vida.
HOY Y SIEMPRE, ¡¡¡FELICIDADES!!!
Enterarse de que la persona que se ama es infiel genera una cascada de emociones devastadoras, como la tristeza profunda, la ansiedad y la pérdida de la autoestima y de la confianza en el futuro, sobre todo cuando se es mujer.
"No es para menos -asegura el psiquiatra Rodrigo Córdoba-, ellas tienen una predisposición orgánica y genética mayor a sufrir trastornos del ánimo, como la depresión, cuando se enfrentan a situaciones de este tipo".
El problema se agrava porque ese sufrimiento causa efectos físicos. Eso quedó demostrado, hace un par de años, con un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de California (Los Ángeles, Estados Unidos), que lideró Naomi I. Eisenberger.
Según este grupo, un corazón destrozado por un divorcio, una ruptura y el rechazo de un amor o de un grupo pueden provocar tanto daño en los centros de dolor del cerebro (entre ellos la corteza anterior del cíngulo), como una herida física real.
Se pierde el equilibrio
Se sabe que en todo ser humano hay una unión funcional entre la mente y el cuerpo; de ese modo, si una parte se afecta, la otra también.
Así como el equilibrio emocional es complementario de la buena salud, las emociones negativas pueden generar alteraciones orgánicas.
De acuerdo con la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor, el cuerpo de las personas anímicamente afectadas aumenta la producción de unas sustancias conocidas como las catecolaminas, que elevan la presión arterial y aumentan la frecuencia cardíaca; de no corregirse, el problema puede desembocar, progresivamente, en daños coronarios e infartos cerebrales, entre otros problemas graves.
Y como paralelamente se disminuye la producción de sustancias como la dopamina, la serotonina y las endorfinas, se experimenta una sensación de malestar y de desinterés, que afectan el sueño, el apetito y la actividad física.
"En este punto -dice la psiquiatra Olga Albornoz- hay compromiso de las defensas del cuerpo, lo cual lo deja más expuesto. Por eso estas personas necesitan apoyo para superar su crisis".
La genética influye en los estados de ánimo
¿Qué explica el hecho de que las mujeres sean más proclives a sufrir trastornos depresivos o ansiosos?
De acuerdo con Rodrigo Córdoba, la evidencia se inclina hacia la combinación de factores hormonales, neuronales (condicionados por los genes), biológicos y medioambientales, que activan los mecanismos del estrés. Al depender de las hormonas, éstos tienen mayor incidencia en el sexo femenino.
"Esa sería una de las razones por las que la pubertad, la primera menstruación, el posparto y la menopausia se consideran momentos críticos en esta materia, pues aumentan la tasa de episodios depresivos y la posibilidad de reincidir para aquellas que ya los han sufrido", señala Rosa Catalán, profesora de psiquiatría de la U. de Barcelona (España).
¿Cuándo hay que pedir ayuda?
En los siguientes casos es recomendable buscar apoyo de un profesional:
Cuando sienta que el dolor y la tristeza que la embargan, que la mantienen al borde del llanto, son inmanejables y obstaculizan su vida familiar, personal, social y laboral.
Cuando no tenga claridadde lo que le pasó: ¿Qué hice mal? ¿Habré tenido la culpa? ¿Por qué no me di cuenta antes? ¿Por qué me pasó a mí?
Cuando lo que pasó se convierta en una idea fija, y por ella pierda el sueño, el apetito, el gusto por las cosas de la vida.
Cuando experimente problemas de salud, dolores de distinto tipo y síntomas que no tenía antes o pierda peso con rapidez.
Cuando note que le cuesta reírse, que todo le genera apatía y que tiende a encerrarse y aislarse de los demás (el test de Hamilton lo orienta sobre el trastorno depresivo).
No se equivoque, haga duelo
Isa Fonnegra de Jaramillo, psicóloga clínica especializada en duelo, sostiene que el dolor que experimentan las mujeres tras una infidelidad no solo se da por la sensación de haber sido remplazadas, también por la automática pérdida de la capacidad de confiar, de proyectarse hacia el futuro junto a otra persona.
"Aunque las heridas emocionales pueden ser las mismas que en los hombres, las respuestas afectivas de la mujer suelen ser más sensibles, más profundas y más duraderas", dice Fonnegra.
Además, culturalmente a las mujeres se les permite más expresar sus dolores que a los hombres, "se mantiene esa visión machista que les censura a ellos la posibilidad de demostrar abiertamente lo que sienten".
Deténgase, revise y llore
De acuerdo con la especialista, el camino a seguir cuando uno se enfrenta a este tipo de dolor, es el duelo: "Hay que detenerse y mirar, evaluar, revisar, sentir lo que ocurrió, llorar; de ese modo se configura la posibilidad de emprender un proceso de aceptación de la pérdida sufrida. Sin eso no es posible reinventarse creativamente más adelante".
La especialista llama la atención sobre el hecho de que la sociedad actual no es dada a esos procesos.
"Es individualista, inmediatista, blindada a los sentimientos; no acepta el dolor y no tiene tiempo para procesar las penas, así que las esquiva. La sociedad le grita a la persona que sufre, ¡supérelo! Y en ese camino ella tiende a incurrir, equivocadamente, en relaciones pasajeras, que lastiman más, y hasta en adiccionesal alcohol, a las drogas, a los antidepresivos y al ejercicio, entre otras, con las que, literalmente, quiere anestesiar todo el dolor"